Mitos de trenes En dirección al averno

Mitos de trenes En dirección al averno

El tren fue un medio de transporte revolucionario en el siglo XIX, ya que, gracias a él, las empresas podían trasladar sus productos de un lugar a otro de una manera mucho más rápida.

Hoy en día la tecnología y los nuevos caminos han ocasionado que los ferrocarriles paulatinamente dejen de circular por las rutas comerciales, dejando el paso libre a camiones, aviones o barcos.

En una entrevista reciente que tuve con un maquinista, pude escuchar uno de esos mitos que no te dejan pegar pestaña. Me contó que cuando era joven trabajó en una estación de tren rural.

La mayoría de ferrocarriles que partían de ahí correspondían al tipo industrial, es decir, sólo transportaban mercancía. Sin embargo, todos los jueves a las 9:00 de la noche, salía un tren de pasajeros.

Uno de esos días se presentó en la estación un anciano de aspecto algo desaliñado gritando incoherencias.

– La hora de mi fin se acerca. Pronto vendrán, no tengo escapatoria.

Lógicamente eso hizo que los pocos pasajeros que esperaban la llegada del ferrocarril, empezaran a sentir mucho miedo. El pánico se extendió de tal forma que uno de los boleteros se le acercó al octogenario y le dijo:

– Tranquilícese buen hombre. Porque no pasa a la oficina y come un panecillo acompañado de una taza de café.

– No tengo hambre. Lo que tengo es pavor porque sé que me queda muy poco tiempo.

El reloj marcó las nueve y el tren llegó sin contratiempos. La gente subió a los vagones y luego de unos instantes, lo único que se podía ver en la estación era la estela de humo dejada por el transporte y desde luego al viejo murmurando palabras al viento.

Una vez más, el vendedor de boletos se le acercó al anciano y le comentó:

– No hay más trenes. Tendrá que venir mañana.

A lo que el hombre le respondió:

– Sólo me restan tres horas.

Exactamente a las 12 de la madrugada, se escuchó el silbato de un ferrocarril pasando por aquellas vías. El anciano exclamó un grito de dolor y su cuerpo fue transformado en cenizas.